lunes, 10 de mayo de 2010

Sherpas

Sherpas: "


¿Sabe usted quién es Tenzing Norgay? Es el sherpa que acompañó a sir Edmund Hillary cuando este coronó en 1953 el Everest por primera vez en la Historia.

Los sherpas son pobladores del Himalaya que han hecho famoso el nombre de su etnia como acompañantes anónimos de montañistas occidentales buscadores de gloria.


Leyendo las informaciones (todavía fragmentarias y hasta contradictorias en algunos puntos) sobre la muerte de Tolo Calafat (un ingeniero mallorquín de telecomunicaciones que se pagaba de su bolsillo esta su quinta ascensión a un ochomil), me llama la atención cómo de nuevo los sherpas son tratados como personaje secundarios. Por ejemplo, Sonam, uno de los dos que participaba en la expedición salió del campamento base sólo unas horas después de haber regresado del durísimo descenso donde quedó atrapado un debilitado Calafat, con el ánimo de encontrarlo. Se fue con un saco de dormir, una tienda de campaña, alimentos y una botella de oxígeno. Estuvo perdido más de 11 horas y casi se le dio por muerto, pero su heroicidad apenas ha sido subrayada en las crónicas. El otro sherpa, Dawa, permaneció durante horas durante la noche junto a Tolo Calafat cuando este desfalleció, simplemente haciéndole compañía al raso y en medio de una tormenta de nieve, pero tampoco he visto reflejada en los medios su valentía.


Son seres superiores, pensamos, o simplemente acostumbrados a la montaña y al frío, por lo que su conducta sacrificada no tiene mérito. Los grandes, los campeones, los héroes son estos occidentales (o al menos habitantes de paises desarrollados) que los contratan para cumplir su sueño. Los sherpas son los criados necesarios, alquilados para que quienes los contratan puedan satisfacer su pasión e inscribir su nombre en los anales de la Historia.

Por el Annapurna estaba la coreana Oh Eun-sun, la primera mujer que ha coronado los 14 ochomil, recién conquistada la cima casi al tiempo que Calafat. Pero no movilizó a su equipo cuando se le solicitó ayuda. Dicen que llegaron a ofrecer hasta 6.000 dólares a cada uno de los cinco sherpas de la expedición de Oh Eun-sun por ir en busca del mallorquín.


De nuevo los sherpas (cinco para que una mujer coreana saliese en todas las televisiones del mundo), sutilmente acusados de la muerte de Calafat por sus mismos compañeros que sin embargo no acudieron en su ayuda y fueron rescatados por un helicóptero en una misión de alto riesgo. Por cierto, los dos sherpas de la expedición hicieron el descenso a pie. “El equipamiento no cabe en el helicóptero y no podemos permitirnos dejarlo aquí”.




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